Valores perdidos.
Después de una situación personal, qué implica la pérdida de una vez a personal con teléfono, tarjetas y dinero. Me pongo a pensar en lo mucho que se han perdido los valores en el mundo, en cualquier otro país donde se cultivan los valores día a día, esa bolsa hubiera sido reportada la policía y la hubiéramos recuperado. Pero tristemente en mi país, al malcar al número y pregunta por la dueña del teléfono nos dijeron que había ido a la tienda... Sí, las personas que encontraron la bolsa contestaron el teléfono y dijeron que el dueño del teléfono estaba en la tienda...
Y si las circunstancias hubieran sido al revés, en lo personal les hubiera regresado su bolsa, sus tarjetas y su dinero. ¿Porque lo hubiera hecho? Una simple y sencilla razón, valores. Esos valores que me encontraron desde mi infancia de no quedarme con lo que no es mío, y menos si hay manera de contactar al dueño. Esos valores que se ejercen y no se hablan, porque una persona que dice yo soy honesta es la persona más deshonesta de lo que te puedes imaginar.
Exactamente como la persona que dice yo no miento... Y le has atrapado en tantas mentiras como bellos de los gatos. ¿Qué es lo que ha provocado que esta pérdida de valores se note tanto en la actualidad? Podríamos echarle la culpa a las redes sociales, podríamos echarle la culpa a la tecnología, incluso podemos culpar al sistema educativo. Pero también es culpa de los padres, antes uno trabajaba y el otro se quedaba en casa a educar a los hijos. Y la educación era más severa, nos hacían entender que lo que no era nuestro se tenía que devolver.
Entonces los valores perdidos son un cúmulo de culpas, en nuestra infancia de todo aquello que nos rodea y aquello que nos educa, una vez que somos adultos y tenemos el entendimiento de cómo funciona la vida. Ya no solo es culpa del entorno en que estamos, es TODA nuestra culpa y responsabilidad.


Comentarios
Publicar un comentario